El anti-ídolo. Ensayo y crítica sobre los ídolos contemporáneos.

Creado: 31/1/2012 | Modificado: 7/4/2014 1494 visitas | Ver todas Añadir comentario



 

Sociedad capitalistas. Crítica a los ídolos. Segunda parte.

Es preferible compartir y defender una gran mentira aclamada por las multitudes, que proclamar tu discrepancia delante de todos. Corres el riesgo de ser aplastado por la masa ignorante... pero también de ser aclamado como a un héroe.

Dosifique su condición de individuo secundario; practique varios deportes tanto individuales como de equipo, lea libros de temática diversa (le aconsejo los de mi bibliografía), apúntese a yoga, a cursos de baile, viaje, reflexione sobre la vida, visualice documentales que versen sobre diferentes culturas o sobre problemas sociales. Otra opción pasa por aficionarse a escuchar o visualizar debates con contertulios de relevante currículum; relaciónese con todo tipo de gente, preferiblemente con aquellos que mantienen hábitos constructivos, etc. El objetivo se centra en recopilar el mayor tipo de experiencias y conocimientos para obtener una panorámica de la vida más enriquecedora. A medida que se incrementen sus experiencias vitales también aumentará de manera proporcional su libertad de elegir qué es aquello que le hace sentir mejor, a lo que quiere dedicar su tiempo tanto laboral como de ocio.  Luego podrá compartir todo ese acervo de conocimientos con sus coetáneos, amigos, descendientes. Al menos, las opciones de no manifestar su estatus de víctima, de tipo apocado y de miras estrechas se verán reducidas notablemente.

Otro útil consejo le voy a dar: léase de cuando en cuando un libro, de esos de pensar. Hágalo, más que nada para que no se le olvide este estimulante ejercicio de introspección y a la vez de apertura mental. De esta suerte, aprenderá usted a recapacitar sobre los acontecimientos mundiales, nacionales o locales, averiguar por qué las cosas suceden, desentrañar en pocas palabras los porqués del mundo, que es tarea equivalente a reflexionar sobre el amor, la justicia y sobre los misterios de la existencia. Que es lo mismo que indagar en su más íntima naturaleza, hasta llegar a lo más profundo de su ser. Comprenderá que el largo y proceso de explorar y desentrañar la verdad sobre por qué ocurren las cosas le acercará a una mejor comprensión de su propia identidad como individuo. Luego cuando analice su propia existencia, trate de integrarse de manera coherente en el sistema de valores que crea más justo. Yo, ya mismo, le doy las gracias de “antebrazo”.

Pensar y pelear

¿Que no le apetece aprender a pensar con claridad e ilustrarse para dominar semejante tarea? ¿Acaso siente un penetrante dolor de cabeza cuando lo intenta? ¿No se ve con las agallas ni las energías suficientes para derrotarse a sí mismo o alterar el rumbo de los acontecimientos? Oh, vaya. Pues debería. Porque la vida le obliga constantemente a ello. A tomar decisiones. A levantarse cada mañana, luzca el sol, llueva a cántaros o sople un viento huracanado, ya sea para acudir a su lugar de trabajo, al colegio, al instituto, a la universidad, al gimnasio o a realizar las compras semanales. En suma, la vida se compone de una serie interminable de escollos que sortear. En otras palabras, va usted a pensar y a luchar lo quiera o no. No hay posibilidad alguna de escaquearse de estas estimulantes labores. Ninguna. Vivir implica pensar. Vivir implica pelear al igual que vivir implica relacionarse con otras personas. Su felicidad, su éxito futuro dependen de tales premisas. En caso contrario puede que usted nunca llegue a percibir la vida como una experiencia intensa sino como un diario y duro ejercicio de supervivencia.

Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.
Francis Bacon
Si estás dispuesto a hacer sólo lo que sea fácil, la vida será dura. Pero si estás dispuesto a hacer lo que sea duro, la vida será fácil.
T. Harv Eker
Si usted es duro consigo mismo, la vida será blanda con usted, pero si insiste en ser blando consigo mismo, entonces la vida va a ser muy dura con usted.
Zig Ziglar
 

'La vida es dura', afirman convencidos algunos después de sufrir diferentes percances. Si quiere refutar esta afirmación le conviene construir una personalidad a prueba de golpes y adquirir los recursos necesarios para comprenderla y así domarla,  someterla,  amansarla. Al final, como incluso el más feroz de los animales, esta cederá, le tenderá la mano y le ofrecerá su cara más amistosa. Enfréntese a ella con desprecio, ingratitud o con la fragilidad de un pusilánime... y le arrinconará sin remisión. Con suerte, acabará reducido a una celda exigua sin apenas escapatoria. Sin fortuna, le consumirá y le hará pedazos.

El retrato de nuestra vida se plasma sobre un lienzo a partir de las miles de pinceladas que como decisiones tomamos cada día. Podemos guiarnos por nuestros instinto más básicos y primitivos, dejarnos llevar por la inercia o adjudicarle la suerte nuestro destino al azar caprichoso que gusta de repartir los boletos premiados al tun-tun. O también podemos asistir a cursos de pintura para aprender a manejarnos más diestramente con el pincel. La experiencia es un grado, dice el conocido refrán. Obtengamos la experiencia convirtiéndonos en tipos activos, dinámicos;a partir de la observación de nuestro entorno, o a partir del análisis de las aventuras y desventuras de otras personas. Y también, cómo no, a partir de la lectura de libros inspiradores, los que nos revelan los cómos y los porqués acerca de la vida y la sociedad en que vivimos.

Recuerden esta frase:
El individuo inteligente aprende de sus propios errores. El más inteligente, sin embargo, aprende de las experiencias y errores de los demás.


-Míralas... ¡para qué preocuparse tanto! ¡No son más que simples personas, irracionales, egoístas e insensatas!
-No, no son sólo personas. Toda persona es un milagro en sí misma. Cada una de ellas constituye un fragmento de Esperanza para la constitución de un mundo mejor, de una sociedad más evolucionada. Una sola persona, créelo, entraña el secreto de todo el universo conocido. Y sí, una sola persona, una persona excepcional cargada de un argumento poderoso puede detener guerras y cambiar el rumbo de la historia.
No, no son sólo personas, son seres provistos de un potencial infinito cuando se les conecta a la corriente de una gran idea. La fe y la motivación son herramientas más poderosas que la estática inteligencia o la acumulación de capital.

Otra tarea fundamental consiste en elegir referentes positivos y estimulantes, de que pueda aplicar sus los conocimientos adquiridos para vadear los escollos, y además que haya hecho acopio de suficiente valor, carácter y energías para enfrentarse a ellos. Con energía y buena formación, con ilusión, con una ejercitada voluntad(1) puede usted conseguir casi cualquier cosa que se proponga. Esa es una de las máximas que no debe usted de olvidar jamás. Repito: jamás.

Con la mentalidad adecuada, el impulso de una poderosa motivación y manteniendo un objetivo concreto en mente seremos capaces de escalar las montañas más altas o someter a los enemigos más poderosos. Si carecemos de estímulos, si estos no aparecen, debemos entonces ir a buscarlos. No debemos en modo alguno esperar al maná caído del cielo. El destino le pertenece al individuo dinámico que nunca deja de pelear, le pertenece al que la busca con paciencia, al curioso que nunca ceja de hacerse preguntas y pugna con valentía por encontrar las respuestas, le pertenece en suma al que cree merecerla. Aquel que espere que la inspiración le llegue como por arte de un conjuro mágico, puede esperar sentado durante años... y acabar maldiciendo su suerte. El éxito procede de una desequilibrada y controvertida fórmula: un poco de inspiración (talento) y un mucho de transpiración (trabajo duro).

(1) Hablando de voluntad, le aconsejo la lectura "La conquista de la voluntad" de Enrique Rojas. Otro consejo igual de bueno: cuando termine de leerlo, empiécelo de nuevo.

Si deseas algo con toda el alma y durante el suficiente tiempo, llega un momento en que el universo entero se confabula para ayudarte.
Paulo Coehlo.
Llámalo Dios o llámalo Educación.
 

Invierta tiempo, recursos y dinero en sí mismo. No contribuya a esta separación de capital entre potentados y humildes. A los ídolos no se les idolatra, eso sólo lo hacen los tontos, los muy poco ambiciosos o los de miras estrechas. Quédese con esta frase, porque en parte resume la mentalidad que mantiene la “cultura del enfrentamiento”:

Utilice a sus ídolos para convertirse en un tipo con más personalidad y carácter, con una actitud positiva ante la vida, más grande, más fuerte, más inteligente, más rico, más optimista, más cultivado, más... todo lo que pueda. En caso de que no se presten a colaborar en lograr tales objetivos, quíteselos de en medio (metafóricamente hablando) como válidas referencias, reléguelos a simples esparcimientos, necesarios para disolver tensiones. Búsquese otros. Repito: utilícelos en su propio beneficio, no deje que sean ellos que tomen el mando, que le arrastren hacia el cadalso de la sumisión, no consienta convertirse en una vulgar copia de baratillo, carente de ideas originales. ¡No se lo permita! ¡Hágame caso que para eso me he pasado cientos de horas escribiendo este ensayo! ¡Déle un mayor sentido a su vida y también se la dará a la mía! ¡No me haga quedar mal! ¡Salgamos ahí fuera y demostrémosle a todos esos peloteros y demás personajes que somos iguales o mejores que ellos! ¡Yo ya lo estoy haciendo! ¡Únase a este proyecto y déle una nueva vuelta de tuerca a su vida!
El auténtico héroe no tiene miedo de sobresalir sobre la vulgaridad, no desdeña la idea de desafiar modernas o antediluvianas costumbres, tradiciones o a la sabiduría popular. No duda en rebatir los postulados de los dioses reinantes si los considera caducos. No tiene miedo de formularse cada día preguntas existenciales con el fin de hallar aquellas respuestas que lo lleven lo más alto posible. En suma, un auténtico héroe no tiene miedo de rebuscar en su interior para extraer el máximo de sí, de descubrir su personal Santo Grial.

Y usted, ¿qué haría usted si no se sintiera atenazado por el miedo?

Alimentad el espíritu con grandes pensamientos. La fe en el heroísmo hace los héroes.
Benjamin Disraeli
Antes mi mente era tan pequeña que apenas podía comprender lo que ocurría a mi alrededor. Ahora es ella la que teme que el mundo no sea lo suficientemente grande para autosatisfacerse.
Una gran inteligencia con falta de recursos y un entorno desfavorecido jamás destacará. Una inteligencia corriente con fuertes estímulos y un motivador entorno logrará un nivel de excelencia extraordinarios.
Todos tenemos potencias para alcanzar el éxito... sólo necesitamos averiguar en qué y cómo. Tal posibilidad de grandeza implica una búsqueda constante de la verdad acerca de quiénes somos.
Un ser humano o un potencial infinito de energía por explotar. La dificultad estriba en saber canalizar esa energía interior hacia un objetivo.

Recuerde, que también le necesitamos en otros ámbitos, donde somos tan pocos que quizás una sola presencia más se nota sobremanera.
No busque un títere de feria que únicamente le entretenga y llene sus frecuentes ratos de ocio. Ponga a prueba a todas sus referentes, paladéelos todos como si fueran platos de un menú gastronómico, utilícelos para construir una identidad propia, exíjales al máximo, formúleles preguntas difíciles y espere respuestas convincentes, estrújelos, exprímalos, sáqueles el jugo hasta que no quede ni una sola gota. Y cuando ya no les quede más que ofrecer, cuando haya absorbido toda su sabiduría búsquese otros referentes con los que juguetear.

Lógicamente debe hacerlo con corrección y sin acritud. En caso de no notar progreso alguno en ningún aspecto de su personalidad, cambie unos cromos por otros hasta encontrar el más provechoso que le motive a alcanzar sus nuevas y originales metas. Una vez convertido en sibarita, experto conocedor de las influencias que emana de cada uno de ellos, exhíbalos en su tablero de la vida como piezas de ajedrez e invente las reglas de juego de su nueva existencia.

Elija nuevas piezas, referencias y modelos. “Este sí, este no, este de reserva, este no va ni convocado, este me cae mal, este me cae bien, este es un 'matao' que no sabe ni expresarse, este me extraña que tenga más de dos fans, este es un fabuloso psicólogo, este otro me parece un excelente motivador, este escritor posee una prosa magnífica, etc”.

Viva su vida como actor de una película, de protagonista, no de cómplice, soplón, o supletorio. Véase, contémplese como un gran hombre, como una gran mujer. No lo dude, yo lo sé, usted puede conseguir triunfos increíbles que dejarían anonadados a la mayoría de sus familiares y conocidos. Sólo necesita un cambio de mentalidad, en suma: creer en sí mismo y asimilar las enseñanzas de los mejores maestros y educadores.

Si quiere ser un gran ser humano, absorba y asimile las  cualidades más sobresalientes de cada individuo al que se encuentre en su camino.

Usted a partir de ahora debe considerarse como un personaje decidido a encontrar el éxito en cualquiera de sus múltiples formas. Observarse a sí mismo con un líder, desterrando de su mente esa actitud condescendiente y sumisa.

El tiempo es nuestro valor más preciado, no permitamos que se nos escurra entre los dedos. Si es necesario desechar o descartar nuestras anteriores creencias, si las circunstancias nos obligan a desligarnos de cualquiera de los ídolos de segunda fila lo haremos sin dudarlo. A partir de ahora, ¡actuaremos como unos revolucionarios! Pero unos revolucionarios racionales. Se debe actuar de manera sensata, con un criterio predefinido, meditado, anticipando el resultado de nuestras acciones, valorando los pros y contras de dar un paso al frente. Es necesario conocer bien el nuevo enclave a ser conquistado. Recuerde que, aunque el conocimiento implica asunción de poder, sin un desarrollado juicio, sin una mínima comprensión de las reglas del juego, el fracaso está asegurado. Sólo el tonto, el individuo poco preparado puede apostar su destino a la contingencia de un resultado azaroso.

Y, por cierto, yo nunca juego a la lotería. Será quizás que he llegado a la conclusión de que prefiero que todos mis logros provengan del esfuerzo y la aplicación del conocimiento adquirido. Ganar a la lotería no me proporcionaría esa tremenda satisfacción. Además, no pienso supeditar mi felicidad futura al mero azar. Sé que tengo las de perder.

Le aconsejo memorice esta frase auténticamente demoledora:
A todos los ídolos del mundo os digo: ayudadme a convertirme en un gran ser humano o yo os pondré en el lugar que os merecéis, es decir, a mi misma altura, o por debajo de mí.

Si no le importa que le mejore como persona (lo cual es triste), pídale que le ayude a ser más rico o más feliz y no sólo durante un rato. Su felicidad, su entusiasmo debe permanecer latente y debe incrementarse gradualmente. Si no lo hace, lo dicho, él no se preocupa por usted, se preocupa por sí mismo. Deséchelo, y cuanto antes mejor. Todo el tiempo que dilapide arremolinado en su presencia es tiempo que no volverá jamás (desafortunadamente lo sé por propia experiencia). Déle la vuelta a la tortilla. Empiece a pensar a lo grande. Visualícese como un gran hombre (o mujer). Repito, visualícese como un triunfador, como un individuo de éxito.

Luego si advierte alguna queja de su ex (ídolo), precisamente porque dejó de profesarle tanta admiración, no se enfade, sea amable y benevolente con él, déle cita para una consulta personal al año siguiente... si es que dispone de algún rato libre para esos menesteres. A partir de ahora, que un presunto ídolo proteste o se le agrie el carácter, ya no debe incumbirle, ni para bien ni para mal. Debemos dedicar más tiempo en crearnos un futuro a nuestra medida, y que sean los demás los que nos sirvan de peldaños hacia la cima. No al revés. Entiéndaseme cuando hablo de "peldaños", no se debe pisotear  ni utilizar a nadie de una manera deshonesta con el único fin de conseguir objetivos personales, recordemos a Kant cuando decía:

 
Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio.

Hablo de buscar relaciones sinérgicas (de colaboración) para alcanzar un progresivo perfeccionamiento de nuestras capacidades. Ejemplo: para mí un nuevo libro de ciencia o ensayo es otro peldaño o agarradera que me permite seguir escalando la montaña del conocimiento. Por cierto, desde aquí "arriba" se ve todo con una perspectiva muy diferente.

Así un día llegará en que serán los demás los que acudan a usted, a agasajarle o pedirle consejo.

Recuerde siempre la diferencia entre ídolo provechoso e ídolo divertido.

Dé un paso firme adelante, apueste por la persona más importante del mundo: usted mismo. Una parte del pastel de todos lo que ellos ganan le pertenece. ¿No cree que son ya suficientemente ricos? ¡Nivele la balanza! ¡A su favor! ¡Aprenda cómo hacerlo!

No persevere eternizando esa tendencia acomodaticia si no quizás el futuro cercano (si no explota la burbuja del deporte profesional, lo cual no sería de extrañar) estos “superhéroes” obtengan todavía más recursos y millones mientras que usted o algunos de sus vástagos ya no podrán soñar siquiera con tener una vivienda propia con su sueldo submileurista. Ni aun con la licenciatura en arquitectura o ingeniería superior tendrá el futuro asegurado. Podría acabar trabajando en un bar bandeja en mano atendiendo a clientes, tanto simpáticos como desaboridos. Y no es que camarero deba considerarse como un oficio deshonroso, ni mucho menos, pero lógicamente no se halla al nivel de quien durante al menos tres (o más) años se ha estrujado la mollera con el fin de ocupar un empleo acorde a su preparación académica.(2)

(2) No es raro comprobar hoy en día cómo individuos con un currículum prestigioso se presentan como aspirantes a empleos de bajo nivel intelectual porque no encuentran acomodo en otros lugares más relacionados con los estudios realizados. Algunos de ellos, sorprendentemente, abrevian sus currículums para no parecer "demasiado preparados". Otro dato terrible a tener en cuenta: las próximas generaciones de jóvenes van a tener unas expectativas de vida peores que las de sus progenitores. Eso no pasaba desde hacía muchas décadas.

¿No le parece este resultado una especie de broma maquiavélica? Tanto para unos tan poco para otros ¿Cuándo piensa alterar la dirección a la que apunta la veleta con esas directrices inscritas? ¿No le parece que ya es un buen momento? Usted debería ser el viento que cambie las tornas. No la pared que recibe los golpes.

Piense en las recompensas que usted merece. Yo sí me lo planteé hace años… y ahora he invertido esa maliciosa tendencia: trabajo en lo que me gusta dentro de un horario absolutamente flexible (ej: me levanto y me acuesto cuando me da la real gana), gano varios sueldos trabajando para mí mismo unas pocas horas al día (uno de ellos sin hacer prácticamente nada gracias a mi amigo Google) y además me sobra tiempo para tener varias aficiones que me llenan tanto o más, como escribir este ensayo. Eso y mucho más que ya desvelaré más adelante. Con todo, ese pequeño resumen no es ¡nada! en comparación de lo que hubiera podido obtener si hubiera arrojado a la basura muchos de los preceptos que se nos encajan en nuestro cerebro como inviolables. ¡Si no me hubiera dejado atrapar! ¡He perdido un tiempo precioso, irrecuperable! En cualquier caso y a pesar de todo, yo no estoy sufriendo la crisis: me aprovecho de ella.

Recuerde: los ídolos juegan o actúan para que usted se divierta, no para que se enoje, sufra o se deprima. Debe encontrar usted la diferencia entre pasatiempo ocasional y afición obsesiva y enfermiza. Usted es a partir de hoy el que manda. ¡No se va a deprimir usted por la derrota o la desventura del ídolo cuando seguro que él no siente la misma afectación! ¡Qué absurdo! Usted merece mucho más de lo que tiene, no se deje engañar por tanta parafernalia sin contenido. ¡Deje de pensar como un pardillo, como un perdedor! Nuestros pensamientos representan la antesala de las circunstancias venideras.

Ley de atracción.
Aquello que visualizas es aquello que atraes, aquello que imaginas es aquello que pergeña tu futuro, aquello que sueñas es aquello que acercas a una nueva realidad.

Usted también merece el éxito, pero abrazando la voluntad de subrogación no alcanzará jamás metas más elevadas. Si aún así prefiere no hacer caso a lo que le digo, al menos luego por dios, no se queje a la diosa fortuna o al vecino de enfrente, no airee sus desavenencias con los políticos del partido rival, eche balones fuera o busque culpables reales o imaginarios, porque en usted y solo en usted está el germen del fracaso o del triunfo. Y si no quiere o no puede creerlo, lo entiendo: deficiente educación es la que recibió. Ya me lo imagino esgrimiendo las oraciones típicas del fracasado, del perdedor: “yo soy así y no puedo cambiar”, “no puedo hacer más”, “las cosas son como son”, “la vida es dura”, "no he tenido suerte, las cosas siempre me han salido torcidas". Tristes frases, muy típicas del que ha carecido de un auténtico modelo de comportamiento, uno (o varios) que le haya instruido adecuadamente. O es que quizás tuvo varios excelentes y otros miles nefastos, además de un entorno poco conveniente. También es posible que haya dilapidado media vida atendiendo pasatiempos tontos y persiguiendo a ídolos de pacotilla. Condenado de antemano. Condenado por “bueno y obediente”, condenado por no rebelarse, por ingenuo, por tonto.

No, la vida no es tan dura, lo que ocurre es que usted, por el motivo que sea, ha sido engendrado con materiales de muy baja calidad: es usted sustancia frágil. Pero esta desagradable pauta no tiene por qué continuar para siempre. Usted sí puede hacer más y debemos trabajar para que el futuro (las cosas) sean como nosotros queramos.

Contemplo la humanidad desde este humilde rincón y siento vergüenza de de pertenecer al género humano.
Si quieres cambiar el mundo, primero cámbiate a ti mismo. No exijas a los demás lo que no te hayas exigido a ti antes.
La cultura capitalista: un tablero, cuatro reyes, un par de damas, cuarenta torres,  cuarenta alfiles... y cientos de millones de peones esperando órdenes para avanzar.
Los grandes parecen grandes porque se les mira de rodillas.

La presencia de una sola persona podría constituir un punto de inflexión en su vida. Aquella que le mire directamente a los ojos y le convenza de que usted es mucho más de lo que imagina, que usted posee un poder oculto, enorme, que espera poder salir a la luz. Un pequeño paso hacia un lado, separándonos de la plebe hipnotizada, significa una distancia kilométrica de diferencia entre ambas rutas recorridas a lo largo de los años. Diferencia que puede estribar entre ser un tipo normal y un gran hombre, aquel que pueda relatar “Un día me di cuenta de que había una posibilidad para mí, una oportunidad para abordar retos extraordinarios y esa no pasaba por babear ante la presencia de aquellas rutilantes estrellas de televisión”.

Para el crecimiento personal un minuto de reflexión, un minuto de esfuerzo mental o físico siempre es preferible a 10 horas de prácticas fetichistas. Y una gran referencia, un gran modelo de comportamiento puede ser la esperanza o la defunción para millones de individuos.

Una referencia adecuada, un modelo de persona, puede marcar un antes o un después en el devenir de su vida. Necesita encontrar ese estímulo adicional. Yo fui a buscarlo y establecí sabias conexiones, fundamentalmente con reputados escritores, en los que incluyo a pensadores, científicos o ensayistas, pero también recibí interesantes lecciones de muchas personas normales y corrientes con algún rasgo personal destacado. Eso aparte del cariño incondicional de mi familia.

Y mi tarea nunca finalizará, sigo buscando el significado de la vida en cada lugar, en cada momento, en cada persona con la que me encuentro. Para mí , darle sentido a la vida implica aprender cada día un poco más sobre uno mismo, seguir hollando en las profundidades de mi naturaleza, la naturaleza humana, para seguir descubriendo nuevos talentos ocultos. Recuerde que "El conocimiento de uno mismo nunca finaliza." Cada paso dado me ayuda a madurar y a entablar nuevas relaciones con lo aprendido. El sedentarismo y la rigidez de ideas no fomentan la generación de individuos creativos, si no más bien de tipos aburridos, gordos y de discurso monotemático.

Unos pocos años no invertidos en idolatrar y en desarrollarse como persona podrían haberle otorgado tanta fuerza y confianza en sí mismo como para que usted jamás de los jamases volviera a tener un solo disgusto por la pérdida de un encuentro de su equipo favorito. O porque el cantante tal no contesta a sus emails. ¡Que le den! Disfrute con el ídolo, pero redúzcalo, minimícelo a la categoría de entretenimiento. Ningún humano es perfecto. Nadie merece ser idolatrado. La admiración es sana, la idolatría es patológica, malsana.

Incluso tal confianza y carácter como para decir “no tengo nada que envidiar a  ninguno de ellos

¿Acaso ellos se han entristecido cuando ha sufrido algún descalabro? ¿Recuerda alguno de ellos su nombre o su profesión? ¿Tan superiores a usted les considera? ¿Y no será que usted se siente esa insignificancia precisamente porque siempre tuvo "modelos de telenovela", aquellos que no fortalecen sino que enganchan y consumen nuestro tiempo? Le aconsejo que piense seriamente en estas palabras.
Un ser humano con una fe inquebrantable en cualquier idea es como una roca indestructible,  hay que forzarlo hasta el extremo para acabar con su empaque, con su fortaleza. Ten fe en ti mismo y aprovisiónate de conocimientos y te convertirás en un ejemplo para la humanidad. No tengas miedo: enfréntate a ti mismo.

No lo dude, sólo que nos pasamos media vida acudiendo a visitar a tipos que no son mejores que nosotros. No, no lo son. No sólo eso, sino que atropellamos y lanzamos nuestro dedo acusador a quienes nos podrían ayudar a dar un paso al frente con firmeza, sólo porque hemos perdido las ganas de progresar, de escuchar, de aprender, nuestro espíritu que antes albergaba el afán por conocer cosas, esa curiosidad que lleva de serie cualquier niño, ahora muere por falta de estímulos, ya no nos apetece enfrentarnos a las disonancias u opiniones divergentes.

No somos adultos si no viejos con bastón recorriendo lentamente el mismo circuito vital una y otra vez, reprochando a todo personaje crítico que nos brinde consejos tales como abrirnos a nuevas formas de entender la vida para obtener diferentes perspectivas de la realidad. En tal contexto, ya no nos interesa más mundo que ese que el podemos contener y manejar. Los destellos de la luz exterior nos ciegan, preferimos aferrarnos y defender las pocas posesiones adquiridas por temor a la pobreza, a la soledad, al desamparo, al qué dirán. Anteponemos contemplar la circunstancias desde un agujero tallado en la pared antes que cargarnos de valor y asomarnos a la Gran Ventana. De vértigo es de lo que sufrimos. De miedo, de pavor. Miedo a contemplar la inmensidad de posibilidades a nuestro alcance. El miedo es lo que nos atenaza, el miedo a demostrarnos a nosotros mismos que no somos inferiores a nada ni a nadie. Miedo de emprender grandes retos. Miedo de ser únicos e irrepetibles. Miedo a las consecuencias de un futuro fracaso del que no podamos recuperarnos. Miedo al qué dirán. Miedo a diferenciarnos del resto. Miedo a emanciparnos como tipos originales, a que nos contemplen como diferentes. Miedo a rebelarnos contra nuestros referentes, ídolos religiosos o humanos. Miedo de despegarnos del engrudo que nos une a la masa idiotizada. Miedo de dar un paso en falso y quedarnos enclavados en un callejón sin salida. Tenemos miedo a demasiadas cosas como para emprender retos hercúleos. Es necesario desembarazarnos del miedo a las exigencias que impone la vida, reconocer las enormes posibilidades de luchar por la libertad, el placer infinito de abrazar un gran amor.

El que teme sufrir ya sufre de temor.
  El que teme fracasar no arriesga, y quien no arriesga no saboreará jamás las mieles de una victoria de consideración.

Las grandes ideas, entiéndalo, son las más difíciles de asumir y defender pero también las que más vigor proporcionan, nos permiten avanzar a grandes zancadas como provistos de las extremidades de un gigante. No ha existido jamás un ser humano con mayúsculas que no haya apuntalado su preponderancia con los pilares de una gran idea. Y créame cuando le digo que la gran mayoría de esos a los que usted rinde pleitesía no son dignos de ser distinguidos con semejantes apelativos: contienen demasiados aditivos nocivos para la salud como para ejercer tamaña preponderancia.

La cultura del enfrentamiento es la respuesta a todos estos dilemas.
Y también para desprenderse de la mayoría de sus miedos.

Moriré cuando mi curiosidad, cuando mi deseo de seguir aprendiendo cosas, se extinga.

Sepa que sólo se crece a base de exponerse a sus defectos y debilidades. Su tarea es reconocerlos y fortalecerlos. Y por supuesto, advertir sus puntos fuertes y desarrollarlos al máximo. Divertirse es necesario, divertirse y aprender al mismo tiempo es preferible.

Dime a quién admiras y te diré quién eres.

La vida es suya, le pertenece, puede jugar sus cartas como más le plazca pero no venga luego a justificar sus fracasos por factores y acontecimientos externos. Todos hemos tenido que vadear baches y superar desgracias. Así es la vida. La vida puede comportarse con usted de manera rastrera, pero recuerde que después de toda tormenta el sol luce con un vigor nunca antes visto.

Desgraciado el hombre que no ha conocido la desdicha: jamás alcanzará una gran felicidad.
Es precisamente una situación extrema excepcionalmente difícil lo que da al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de sí mismo.
Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco, superviviente en campos de concentración nazis.
 
¿Han leído bien la frase anterior? ¿No les parece pues una crisis social o mundial una oportunidad excepcional para intentar cambiar las cosas? ¿Me creen un optimista? No en absoluto, soy mas bien tipo que se ha empapado de realidad, un tipo con los pies en la tierra que ha aprendido a vislumbrar oportunidades donde otros no ven más que sombras y desdicha, que ha comprendido que sólo en uno mismo residen las respuestas más profundas al significado de la existencia. Guarde en su mente esta frase milenaria: "La respuesta reside en nuestro interior."

Los obstáculos y las dificultades son precisamente las oportunidades que la vida nos presenta para ponernos a prueba con el fin de crecer y desarrollar nuestra fuerza interior. El éxito, la autoestima y buena parte de nuestra felicidad proceden de la comprensión de estas palabras. Nadie se ha convertido en alguien importante después de recorrer caminos llanos, rectos e iluminados.

Un error común del individuo corriente es esperar algo de la vida. Se equivoca. Es en realidad la propia vida la que espera todo de nosotros. Satisfagámosla.
El individuo pasivo maldice su suerte. El activo y dinámico crea la suya propia día tras día.


Este aforismo compele a todo individuo a la acción: si quiere algo, trabajo, amor, libertad, dinero, suerte, merézcaselo.
Merécetelo.
 
Si prefiere huir o escaquearse, si prefiere negar la evidencia de que que la formación de un carácter rocoso constituye la mitad del éxito, no lo dude, la propia vida le pondrá en el sitio que te corresponde. Usted es la respuesta. Tú eres la respuesta. Sólo tú. No huyas de esa verdad, no huyas de ti mismo, detente y enfréntate a lo que eres. Por insignificante que te consideras, detenerte y empezar a aceptarte, es el primer paso en la construcción de un individuo íntegro y realizado.

Si tú no crees en ti mismo, ¿quién más habrá de hacerlo? Hoy empiezas tu carrera hacia el éxito. Sin excusas.

Creo y no se me enfade, que es usted bastante pardillo. Si quiere éxitos a usted le toca afrontar sus debilidades, sus miedos. A nadie más. Y si no sabe como convertirse en un gran tipo, busque ayuda. Si pone el suficiente empeño, como yo, la encontrará. Tarde o temprano. Y cambiará su vida para siempre.

Todos podemos ser grandes, si nos lo proponemos...
 
Dedique unos momentos no sólo hoy, sino regularmente, a decidir cuál es la imagen de sí mismo que le gustaría contemplar en los próximos meses o años, decida con detalle cómo quiere que sea su vida y enfoque su mente hacia ese objetivo. Y no sea melindroso, escriba en un papel las características de personalidad o los objetivos profesionales o emocionales a corto y largo plazo que le resulten interesantes.

Luego esfuércese, afánese en materializarlos. En unos años aquellas palabras en esa papel puede que no constituyan más que un 10% de sus actuales pretensiones. No es tan difícil si se lo propone. Todo largo camino comienza con un simple paso. Toda redacción de un texto parte de la concepción de una idea, de un par de líneas escritas. Comprobará además como muchos de sus iniciales apetencias se ven desbancadas por otras, precisamente porque usted se encontrar en un permanente estado de transformación que le permitirá contemplar el mundo desde diversas perspectivas (aunque esta afirmación sólo se cumpliría en el caso de que los dardos de sus apetencias no se centraran en una sola diana).

Debe dar usted ese paso. Con firmeza. El éxito , créame, le está esperando con los brazos abiertos. Imagínelo como una bella mujer (o un gran hombre). Se lo pondrá difícil, no lo dude. Corra hacia ella y no la haga esperar. Si decide desperdiciar su tiempo en tonterías esa puerta se cerrará y quizás ya jamás se vuelva a abrir. Habrá desperdiciado usted una oportunidad única. Sí, seguramente se le presentarán algunas más, ¿pero acaso se cree que es usted ese tipo de persona que puede ir dejando escapar el tren una y otra vez?

Sólo si decide poner pie en ese vagón del tren tren merecerá la posibilidad de contemplar otros paisajes, asumir otras realidades, abrirse a nuevas y sugerentes posibilidades, y en suma descubrir de qué pasta está hecho.

Memorice esta frase sencilla: "ídolo que no te ha de fortalecer, déjalo correr".

La vida es un como un largo trayecto con múltiples paradas... pero hay quien prefiere observar el mundo acomodando su trasero en el mismo banco situado en el mismo andén de la misma estación, día tras día. Lo peor es que el pobre ignorante asume que la misma y repetitiva realidad que se le presenta ante sus ojos es la única posible, la verdad absoluta.




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