El anti-ídolo. Ensayo y crítica sobre los ídolos contemporáneos.

Creado: 31/1/2012 | Modificado: 26/3/2014 1408 visitas | Ver todas Añadir comentario



 

Los ídolos merecen todo tipo de halagos, títulos y galardones.

Al entrenador Vicente del Bosque por el hito de obtener el campeonato mundial de fútbol en Sudáfrica ha sido alabado hasta el aburrimiento durante un año entero. Sólo le ha faltado bailar en público en taparrabos con la camisola roja adornada con la prestigiosa estrella FIFA. Incluso a principios de 2011, ¡fue nombrado marqués de nosequécosa! El otro premio sonado, el de la entrega del ejem nabo (enorme por cierto), debe tener alguna connotación religiosa o místico significado que se me escapa. Como ven, un entrenador o jugador por sus méritos se le puede elevar de status social, agregándole a la lista de señores honorables (nobles) del país. Y, cuidado, un cargo nobiliario no se consigue así, la sangre azul sólo corre por las venas de aquellos personajes de rancio abolengo gracias a cuestiones de histórica herencia familiar. Este modo de proceder radica, humorísticamente hablando, de la envida profesada a la cultura británica, más ducha en en lidiar con temas aristocráticos. En esas latitudes el nombramiento que se otorga es el de “Sir”, como “Sir” Alex Ferguson, hasta hace poco entrenador sempiterno del Manchester United. Nosotros no podíamos ser menos.

Fama, dinero, éxito, reputación, honor, reconocimientos y premios varios, millones de fans aclamándole, una calle con su nombre en su lugar de nacimiento, cargos nobiliarios, protagonismo en anuncios publicitarios defendiendo los "valores" de grandes marcas internacional, el recuerdo de una imagen que se prolonga durante décadas. No acaba ahí la lista, en abril de 2011 Del Bosque fue investido como doctor honoris causa(1) por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), por su “conocimiento y valía personal y deportiva”. No es el único genio cultivado y doctorado, lean la nota en la parte inferior y lo comprobarán.

Por si esto no fuera más que suficiente, las empresas transnacionales se  rifan a los ídolos, calificados como semidioses, para sus spots publicitarios, incluso los persiguen para ficharlos aunque apenas tengan un año y medio de edad según hemos podido comprobar en una sección anterior; los niños atosigan a sus padres para que les consigan una camiseta del ídolo, a poder ser firmada, los adolescentes babean contemplando los pósters en las paredes de sus habitaciones o berrean al contemplar sus agraciadas efigies una vez salen del estadio. Los padres no son ajenos a este entusiasmo y los acosan con el fin de poder fotografiarse con ellos o con sus hijos. Incluso los presidentes del gobierno se posicionan a su favor (foto incluida) si con ello obtienen unos cuantos votos más para sus campañas. ¡Todo el mundo les adora!

En todo el lugar conocido de la corteza terrestre: estados e islas, desiertos, lagos, mares y océanos, la salva amazónica, la Antártida y los polos; en las teles, en las radios, en las calles y en las plazas o en las mismas copas de los árboles se escucha un murmullo, un mismo y repetido estribillo de la misma pegadiza canción, ese que nos cuenta “¡Cómo mola jugar con un balón!" (o "¡Cómo mola cantar esa canción!”)


¿Hay algo, alguna cosa que no se pueda conseguir jugando a este noble deporte? Ya que hablamos de Del Bosque, ¿por qué no le regalamos como ofrenda de buena voluntad un planeta entero para que lo acondicione a su gusto? No, ¡una constelación de estrellas mejor!. ¡La constelación de Del Bosque! ¿Qué les parece? Se podría unir a la lista de ya existentes: La Osa Mayor o Menor, Andrómeda, Pegaso, Aries, Vicentín… ¿Secunda usted la moción? ¿Demasiado poco? ¿Sí? Vaya, pensaba que el premio era bastante suculento. Una galaxia, en un principio me parecía excesiva recompensa. Quizás si reeditamos el triunfo en el mundial de Brasil, se pueda discutir el asunto con la autoridades competentes (un comité de Elfos quizás, o no sé, se le podría mandar una plegaria a Darth Vader en una nave de taquiones a ver si le dispone de alguna simpática nebulosa de rebajas).

Ya saben, los más insignes defensores del deporte y el espectáculo son merecedores de todo tipo de halagos, reconocimientos y premios. ¡Incluso un "señor" nabo se merecen! ¡Es de justicia!

Yo, por mi parte, me conformo con 20 euritos, así me compro un libro, preferiblemente un ensayo (o dos si son de bolsillo), que las novelas tampoco me ofrecen las respuestas que busco (hace siglos que no me leo ninguna). O me suscribo a un portal como 24symbols donde por un poco más tengo acceso a miles de documentos interesantes durante un año.  También soy socio del Fnac pues me hacen descuento y 2 horas de aparcamiento gratis. Por cierto, si me hago famoso me aparezco allí con un carrito de supermercado y empiezo a cargar libros y más libros, “ale tos’ pa' mí”. Ya me imagino la instantánea. En fin, si en España no quiere leer ni pensar, intentaré yo compensar esa tremendo vacío cultural. Todos para mí, sí señor.

Si apoya usted mi causa y me ofrece un halago o palabra de ánimo yo le doy mil o dos mil gracias por email, un abrazo virtual y una foto de Ciudad Real. 


Nota sin importancia:

Y por cierto, hay otro tipo de personas (pocas, muy pocas eso sí) que dispusieran de la mitad de la mitad (...etc) de los recursos de que disfrutan estos caballeros andantes apuesto a que se estrujarían sus millones de neuronas (1011 aproximadamente) con el fin de invertir ese dinero en causas que no sólo le beneficiaran a sí mismos si no también a la gente de a pie. Invertirían entre otras muchas cosas, en fomentar una más fructífera educación, en solucionar problemas sociales, en impartir charlas o escribir párrafos para repartir entusiasmo, felicidad y esperanza a la gente y un larguísimo e inacabable etcétera (tenemos mucha imaginación nosotros). Además lo harían con gusto aunque sólo fuera para dar un espaldarazo a este tipo de creencias y actitudes solidarias menos utilitaristas y también por supuesto para dejar en el más espantoso de los ridículos a todo esta panda de ídolos de pacotilla que exhiben principios de tercera regional, y así crear una nueva escuela de pensamiento (y de sentimiento, valga la expresión). Esta última frase me hace especial ilusión :). Además lo veo factible, entre otras cosas, porque cuando uno se encuentra con una situación tan desastrosa, patética y caótica a nivel social poner un poco de orden no es tan difícil. :). ¿Debería darles las gracias? Cierto es que yo pongo el listón muy alto, de ahí la demoledora crítica.

Quizás por esas razones hablamos de gente anónima y con méritos poco reconocidos. Reflexiones usted, apreciado lector, sobre cuáles pueden ser las razones. ¿Igual miento y realmente no existen tipos como los descritos arriba?

Y, por cierto, yo no he necesitado a ningún dios religioso o inventado y ni mucho menos a ningún ídolo de esta índole para llegar a semejante conclusión. Es más, me ha facilitado el camino liberarme de la pringosa influencia de todos y cada uno de ellos. En soledad, nada ni nadie me ha impedido pensar con total y absoluta libertad. De hecho, espero reunir el valor y las fuerzas suficientes para que jamás nada ni nadie me impida acometer semejante labor.

De hecho, con o sin recursos, ya estamos intentando cambiar el mundo, el problema, grave por cierto, es que es complicado convencer con grandes ideas a los acostumbrados a escuchar sandeces y pamplinas o escribir frases elocuentes para atraer a personas que detestan las lecturas críticas e intensas, alentar a la acción a  holgazanes y perezosos o invitar a la reflexión a quienes temen abandonar la cálida dependencia de las multitudes y sólo buscan transitar por caminos trillados.  Es más sencillo y menos trabajoso vivir como un autómata con ideas y sensaciones prestadas... y luego quejarse como si uno no tuviera culpa de nada. ¡Bendita ignorancia!

Y, créanlo o no, ese reducto reducido de personas no nacieron con ninguna malformación genética, ni mucho menos deben considerarse como tipos raros, sí es cierto que poseen un corazón (y en afortunadas ocasiones también con un cerebro) de unas dimensiones inadmisibles según los cánones establecidos. Por otra parte,  tampoco me parece justo que sean ignorados y condenados al ostracismo.  Entiendo que es comprensible echar a los leones a quienes nos ofrecen mejores propuestas de crecimiento individual y social  en todos los órdenes y a quienes sólo nos divierten los idolatremos. Sí, es perfectamente lógico y comprensible... gracias a esa retrógrada, sectaria y poco eficaz instrucción que recibimos.  Sólo faltaría para rematar la faena de esta espeluznante instrucción materialista que atentáramos contra nuestro propio organismo dándonos con un palo en la cabeza. Oh, bueno, el tabaco o las drogas creo que podrían utilizarse como analogía. !Ah, no, que hay que pagar por ellas! ¡No es válida pues! ¿No ha entendido la analogía? Es que darse con un palo en la cabeza es gratis, las otras modalidades son de pago. ¿Ya lo pilla?

Otro tema controvertido parte de la idea que que sólo puedo entender como inconcebible que para llegar a albergar en mi mente todas estas ideas (convertidas en  párrafos y palabras) haya tenido que sortear, en solitario claro está, todos tipo de obstáculos, como si algún tipo de mecanismo o estrategia o sistemática conflagración oculta porfiara por convencerme de que este proyecto debía considerarse erróneo o descabellado, que no debía en modo alguno aspirar a mayores gracias que las que se me ofrecían como plausibles y convencionales alternativas. La educación emocional no es una opción, es mas bien un atentado contra el dogma materialista. No hay problema: afortunadamente yo soy Ateo. Ateo de todos los ídolos y dioses planetarios. Quizás no tanto como el señor Ricardo Dawkins pero por ahí andará la cosa. ¡Espero sobrepasarte algún día Ricardito! Antes de confiar en las enseñanzas de tanto ridículo dogma prefiero poner mis esperanzas en el potencial infinito que alberga la condición humana. No sé si a la larga saldré ganando... conforme está la cosa. Quizás hubiera sido mejor opción reverenciar a una pelota de golf. O ponerme a cantar. Tendría que quitarme a las fans de encima.

La conclusión positiva que saco (soy un optimista convencido) es que emprender esta tarea de constante enfrentamiento tiene connotaciones muy emocionantes. Rebatir los cientos de estúpidos axiomas o derribar a base de golpes argumentales a la mayoría de paradigmas sólidamente establecidas me está resultando una labor intelectual muy instructiva. 
En cualquier caso, yo que me considero más que inteligente seguiré viviendo de cine, con unas sensaciones de ensueño, tanto si alguien le da por leer mis palabras o no. No pienso sulfurarme lo más mínimo. Yo mismo me seguiré planteando dudas y existenciales y me las iré resolviendo. ¡Mi mayor infortunio es no poder vivir durante mil años! ¡Aún así, sé que no me aburriría nunca!

Dado este segundo y citado caso me llevaré ese poderoso conocimiento conmigo y vaya donde vaya me sentiré como en casa, y disfrutaré de la vida como un don maravilloso. ¡Me lo he ganado!

Como yo (me) digo en múltiples ocasiones: el mundo (la gente) puede decidir cambiar o no hacerlo, si no lo hace, peor para él, seguirá sufriendo por las repercusiones de montones y variadísimos desastres, e incluso apuesto a que los más afortunados de sus constituyentes sólo gozarán de una suerte de felicidad de cuatro pesetas. Sí, incluso la felicidad (con minúsculas) emana como efecto secundario de este retrógrado sistema.

Algún día explicaré lo que para mí significa la Felicidad...

En fin, yo ya hace mucho que me siento un ganador.
Y además me alegra saber que he vivido lo suficiente para contarlo.

Notas:
(1) Entre los deportistas galardonados con el doctorado honoris causa podemos citar al jugador extremeño de baloncesto  José Manuel Calderón, al piloto italiano de Moto GP Valentino Rossi, al golfista cántabro Severiano Ballesteros, al ex-entrenador del Valencia Rafa Benítez. Acerca de cantantes galardonados con este diploma honorífico podemos citar a Bono de U2, Bruce Dickinson de Iron Maiden, Bob Dylan, los Bee Gees, Kylie Minogue, Steven Tyler cantante de Aerosmith (sí, el mismo que se fumó 20 millones de dólares en droga), Bon Jovi, Billy Joel, Jarvis Cocker, el ex-Beatle Paul McCartney y los tres miembros de Muse. A Justin Bieber y a Miley Cyrus creo que todavía no les han concedido semejante galardón. De momento. Esperen a que en el futuro algún agilipollado intelectual rector de universidad se le encienda la bombilla, y con tal de situar su universidad en el mapa de la popularidad atraiga la atención de estos pimpollos y les conceda la medalla al mérito. Por cierto, mientras escribía estos párrafos acabo de cerciorarme que a finales de marzo de 2014 Nadal rechazaba su ¿merecido? doctorado por parte de la Universidad de las Islas Baleares (UIB). Más noticias en el próximo libro. No se lo pierdan :)

Pueden revisar las fuentes abajo:
http://digitalextremadura.com/not/40125/calderon__investido__doctor_honoris_causa_por_la_universidd_de_extremadura/
Calderón, el bas de Dallas Mavericks afirmaba al respecto: "La primera reacción fue pensar ¿Por qué yo? Yo no tengo ningún título académico, ni soy investigador, ni soy estadista ni un representante de la cultura ni tampoco un venerable anciano con una trayectoria a mis espaldas"
http://iphone.diezminutos.es/famosos-corazon/famosos-espanoles/severiano-ballesteros-la-triste-muerte-del-golfista/seve11
http://www.marca.com/2011/03/31/futbol/seleccion/1301582447.html
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/04/valencia/1212576821.html
http://www.elmundo.es/cultura/2013/11/07/527b8c570ab740c5608b456b.html
http://alo.co/actualidad-y-entretenimiento/kylie-minogue-doctora-honoris-causa-universidad-inglesa
http://www.taringa.net/posts/info/11914788/10-cantantes-que-tienen-doctorado-en-musica.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Valentino_Rossi




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