20 Mitos sobre nutrición (1)

Creado: 11/1/2013 | Modificado: 21/2/2013 6038 visitas | Ver todas Añadir comentario



20 Mitos sobre nutrición (1)
 
Texto: http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/los-10-mitos-sobre-dietas/257020-3
 
Tratar de bajar de peso sin la asesoría de un profesional puede afectar seriamente la salud y en cambio de perder peso puede desencadenar su aumento de forma más rápida. Semana.com le cuenta la verdad sobre los 10 principales mitos sobre las dietas.

1. Hacer dieta es aguantar hambre.
Este es uno de los principales mitos. Una dieta o un régimen alimenticio adecuado no debe causar hambre. El hambre es un signo que muestra que el cuerpo necesita energía. Si se siente hambre es porque no se están consumiendo suficientes calorías. Una dieta bien diseñada debe permitir que la persona baje de peso sin sentir hambre.
 


2. ¿Por qué no bajo de peso si como muy poquito?
Comer poco no garantiza perder peso a largo plazo. Generalmente esta conducta hace que la persona baje de peso rápidamente pero en muy poco tiempo lo recupere. Por el contrario, la forma ideal para bajar de peso es comer frecuentemente, esto significa comer cada tres horas, o mínimo, cinco veces al día. Esto significa que es importante no saltarse ninguna comida. Frecuentemente se encuentran personas que no comen a la hora del desayuno y esto, en cambio de lo que se puede pensar, es un limitante para bajar de peso.

3. Eliminar todas las harinas permite perder peso.
Todos los grupos alimenticios son importantes para una buena nutrición. Basar un plan de reducción de peso en la eliminación de las harinas puede causar problemas de salud. Y aunque sí puede ser una solución para bajar de peso inicialmente, a largo plazo se recuperará. Adicionalmente, si se suspenden las harinas por un tiempo, esta conducta puede causar una intolerancia a las harinas en un futuro. Algunas dietas eliminan por completo las harinas y basan la alimentación únicamente en alimentos altos en proteínas, aunque estas dietas son muy comunes, deben hacerse con mucho cuidado y con la asesoría de un especialista. El principal riesgo de las dietas basadas en proteínas es causar daño en los riñones.

4. Existe una vacuna para adelgazar.
El término vacuna se usa para identificar medicamentos que previenen una enfermedad. Por eso, la expresión "vacuna para adelgazar" no es correcta. En los últimos años se ha promocionado un producto con esta denominación, pero realmente no existe ninguna evidencia que pueda mostrar científicamente que funcione. Se piensa que estos mecanismos permiten bajar de peso por las dietas y los medicamentos que se recomiendan usar cuando se pone "la vacuna", pero no por las supuestas propiedades o efectos que tiene la inyección. Recuerde que todo producto debe estar fabricado por un laboratorio de trayectoria reconocida y tener un registro del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).

5. El aumento de peso se debe al mal funcionamiento de la tiroides.
La tiroides es una glándula que puede causar aumento de peso si su función está alterada, pero no todas las personas que tienen sobrepeso tienen alteraciones en la tiroides. Existen tratamientos que ofrecen bajar de peso mediante la toma de medicamentos que controlan la tiroides. Someterse a estas dietas es un gran riesgo para la salud porque puede causar graves consecuencias hormonales a largo plazo. Si la persona sospecha que la causa de su sobrepeso es por el funcionamiento de la tiroides, es recomendable que tenga una valoración de un endocrinólogo, quien es el profesional indicado para valorar estos trastornos y decidir si es necesario tomar algún tratamiento.

6. El agua de alcachofa y el agua de rábano adelgazan.
Estas dos sustancias son diuréticas, lo cual significa que aumentan la cantidad de orina que se elimina. Al eliminar líquidos se logra bajar de peso por un corto tiempo, lo cual sucede si se forza el funcionamiento del riñón, situación que puede causar problemas renales crónicos. Adicionalmente, el rábano cambia los niveles de yodo, lo cual a largo plazo puede traer problemas de tiroides.

7. Al terminar una dieta el cuerpo vuelve a ganar el peso perdido.
Esta afirmación es verdadera. Al terminar cualquier plan para bajar de peso, el cuerpo trata de volver a su condición inicial en lo que se conoce como un efecto rebote. Por esa razón, es importante un etapa de mantenimiento posterior para que el cuerpo mantenga el peso perdido. Entre mas rápido se haya perdido peso más rápido se va a recuperarlo. Un buen plan de adelgazamiento debe ser un planeado para perder peso lentamente y en un periodo de plazo largo.

8. Las fajas permiten bajar de peso.
El uso de fajas no cambia la cantidad de tejido graso que tiene una persona, por lo cual no es un método de adelgazamiento. Algunas fajas por efecto de calor pueden deshidratar a la persona y hacer que se elimine líquido. No obstante, este macanismo no es recomendable y no es una forma de perder peso.

9. Los productos 'light' o libres de grasa adelgazan.
Lo que pasa realmente con estos productos es que engordan menos, pero no tienen propiedades que permitan perder peso. Los productos bajos en grasa deben ser consumidos de forma racional. Por ejemplo, si se comen dos dulces light, seguramente se van a consumir más calorías que si solo se consume un golosina.

10. El té verde adelgaza.
No hay estudios definitivos que relacionen la reducción de peso con el té verde. Se sabe que el té verde puede aumentar un poco el metabolismo mediante el aumento de la temperatura corporal. Sin embargo, este producto no es milagroso. Algunos tipos de té producen diarrea, lo cual obviamente deshidrata a la persona y la hace perder peso. Cualquier consumo elevado de estas sustancias tienen riesgos para la salud.

 



http://www.revistamujeres.cl/-que-engorda-y-que-no-revelan-10-mitos-y-verdades-sobre-la-alimentacion-saludable/prontus_revistamujeres/2012-11-13/130142.html
 


¿Qué engorda y qué no? Revelan 10 mitos y verdades sobre la alimentación saludable

Dicen que, para adelgazar, no se puede comer carbohidratos en la cena ni fruta como postre… Una nutricionista se encarga de contar la verdad acerca de ésta y otras creencias sobre la alimentación saludable.

La dietista-nutricionista española, Leticia Lozano, ayuda a derribar -en el sitio laopiniondemalaga.es- una decena de mitos que muchos hemos escuchado o leído acerca de la alimentación sana y de las dietas para bajar de peso:


1 - Los hidratos de carbono por la noche son malos
Uno de los tópicos más extendidos y con el que se enfrenta diariamente Leticia Lozano en su consulta es el de que los hidratos de carbono (pasta, arroz, pan, legumbres, paps...) son malos por la noche. "Es falso, lo único que nos hace ganar peso es excedernos de nuestras necesidades energéticas diarias". Probablemente, un plato de pasta para cenar sea demasiado, pero se pueden utilizar como acompañamiento, explica la nutricionista, que facilita varias recetas: combinar pescado al horno con verduras y una papita; o una minestrone con pasta y una tortilla, o unas verduras a la plancha con una hamburguesa de legumbre. "Además –dice–, los hidratos de carbono complejos reducen los niveles de ansiedad, con lo que si los eliminamos, ésta aumentaría. Así que se pueden consumir incluso cuando se pretende perder peso, sólo hay que controlar las raciones", señala.

2 - Tomar agua durante la comida engorda
Este es otro de los grandes mitos que no tiene sustento, pues el agua no aporta calorías, por lo tanto, no engorda, "se tome antes, durante o después de comer", indica Leticia Lozano.

En torno a la ingesta de agua también existen muchas teorías que van sobre si lo recomendable es beber dos litros de agua al día o si es mejor tomar un gran vaso de agua en ayunas para limpiar el estómago. "El agua es necesaria para vivir porque hidrata nuestro cuerpo, transporta ciertos nutrientes y es el medio donde se realizan las reacciones químicas de nuestro metabolismo. Ahora bien, lo de los dos litros es relativo pues, si se lleva una dieta saludable y se consumen las cantidades adecuadas de frutas y verduras, éstas ya aportan líquido, así que se puede beber algo menos", explica la nutricionista.

3 - Los lácteos y la leche no son buenos en la noche
"También se habla de que si se toma un vaso de leche junto a un cítrico ésta se corta. La verdad es que no me consta que dicha afirmación tenga justificación", asegura la especialista. Sin embargo, podría tener alguna lógica. "La leche hace que la absorción de Tabla de calorías por ejercicio sea más lenta, por eso se recomienda tomar el jugo de frutas en ayunas, pero al final todo se acabará mezclando en el estómago, así que es más importante comer de todo que el orden en el que se haga", cuenta Lozano.

Asimismo, es habitual que la gente que no consume leche justifique que, tras la lactancia, ningún mamífero lo hace. "No pasa nada si no bebemos leche siempre y cuando compensemos el aporte de calcio haciendo una selección correcta de alimentos que lo contenga. Y si se bebe leche, mejor que sea ecológica porque las vacas que pastan producen leche con un mejor equilibrio de ácidos grasos".


4 - La fruta: nunca como postre
Volvemos, tal y como asegura Leticia Lozano, a lo de siempre. "El aporte energético no interfiere en el orden en que se ingieren los alimentos sino en los alimentos que se eligen y su cantidad". Así que sí se puede consumir una pieza de fruta como postre sin miedo a engordar. "Es verdad que por su efecto saciante, en una dieta para perder peso las utilizamos para comer entre horas, pero no es que nos hagan adelgazar de por sí".

También en torno a las frutas existe una creencia muy extendida y que tampoco es cierta: la de que los plátanos no son aptos para los diabéticos. "Todas las frutas y alimentos naturales, las legumbres, el arroz, verduras, pan, aceite son aptos para estos pacientes. Lo que deben controlar son las raciones". Y pone como ejemplo que un ración diabética recomendada equivale a consumir 150 gramos de melón, sandía o fresas; 100 gramos de manzana, pera o melón, o 50 gramos de plátano, uvas o higo.


5 - Consumir huevos no es sano y aumenta el colesterol
Cuando los especialistas recomiendan no consumir a la semana más de cuatro huevos es, simplemente, "estaríamos evitando consumir otro alimento y no haríamos una dieta variada". Lo que aumenta el colesterol son las grasas saturadas, que también están en las carnes, los lácteos enteros y la bollería. "Si tenemos un nivel de colesterol alto es porque abusamos, no sólo de los huevos, sino de las grasas y las frituras, ingerimos poco pescado y fibra y, además, hacemos una vida sedentaria, poco activa".


6 - Las lentejas, gran fuente de hierro
Sí, pero con matices. Los garbanzos y porotos también son una buena fuente de hierro al igual que los alimentos proteicos de origen animal como la carne, el pescado o los huevos. "Si hacemos la combinación perfecta podríamos reducir nuestra ingesta de carne, que es excesiva en la sociedad actual". El problema de las legumbres es que carecen de aminoácidos azufrados, de ahí que sea necesario complementarlas con un cereal. Para ello, Leticia Lozano recomienda consumir lentejas con arroz o garbanzos con cuscús, todo en forma de potaje o salteado, y siempre combinado con verduras.

"Lo de las lentejas con chorizo es más un tema culinario o de gustos que una necesidad nutricional porque lo único que aporta es grasa saturada". Recomienda además acompañar las legumbres con una ensalada aliñada con aceite y limón y, de postre, una fruta rica en vitamina C (naranja, mandarinas, frutillas, kiwi), ya que ayudan a absorber el hierro de origen vegetal.


7 - Los productos integrales y lights son más saludables
Según la especialista, "pueden tener un aporte ligeramente inferior al refinado, pero nada significativo". Lo que sí destaca Lozano es que los integrales son más nutritivos, ya que aportan más vitaminas y minerales porque no se les ha retirado el germen y poseen fibra pues mantienen el salvado. "Y ésta (la fibra) tiene un poder saciante muy importante, por lo que puede ayudarnos en la pérdida de peso".


8 - Mejor los alimentos frescos que los congelados
Otra creencia falsa. Lo ideal sería acudir todos los días al mercado y comprar justo lo que se va a consumir ese día, pero esto es imposible por el ritmo de vida actual. "Yo soy de las que recomienda consumir productos congelados como la verdura o el pescado. Lo fresco y natural no es necesariamente mejor. Entre el brócoli fresco y el ultracongelado, por ejemplo, no hay diferencias".


9 - Los alimentos pueden ayudar a tratar enfermedades o tienen propiedades afrodisíacas
Es cierto que hay algunos productos que influyen en nuestras hormonas. Un ejemplo son las isoflavonas de la soja, que juegan un rol beneficioso en la obesidad y la diabetes y son recomendables en la etapa de la menopausia de la mujer. "Pero en la mayoría de casos no es más que un placebo". Así que ni las ostras son afrodisiacas ni las bayas de Acai, por ejemplo, son un perfecto antiinflamatorio. "Una dieta equilibrada es lo mejor para mantener activo nuestro sistema inmunitario".

Sobre si es bueno o no consumir probióticos para el sistema inmune, Lozano asegura que es un asunto controvertido: "Aunque consumir yogures sí está dentro de una dieta equilibrada, generalmente las marcas exageran las propiedades de sus productos. No son milagrosos".


10 - El pan engorda. Saltarse comidas.
"Cuando alguien inicia una dieta sin supervisión médica lo primero que elimina es el pan y esto es un grave error", dice la nutricionista. Se trata de un alimento indispensable en nuestra base alimentaria que aporta hidratos de carbono complejos. Como siempre, lo que marca qué engorda y qué no es el consumo excesivo.

Y algo aún más importante y básico: no saltarse ninguna comida pues "altera nuestro metabolismo y hace que lleguemos a la siguiente comida con mucha más hambre y ansiedad". Está científicamente demostrado, además, que los niños que no desayunan son los que sufren un mayor sobrepeso –eso no es ningún mito, en absoluto–. "Actualmente, la pirámide de ingesta está totalmente invertida".